La Capilla Pinardi

EN EL PATIO DETRÁS DE LA BASILICA DE MARÍA AUXILIADORA

El segundo domingo de cuaresma, el 15 de Marzo de 1846, Don Bosco con los 300 jóvenes de su Oratorio eran expulsados del prado de los hermanos Filippi. Don Bosco miraba sus muchachos y no sabía donde se reuniría el domingo próximo con ellos, nadie lo aceptaba con su ejército de jóvenes.
Escribe Don Bosco:
“Al atardecer de aquel día, miré la multitud de jóvenes que jugaban, me encontraba solo, sin fuerzas, la salud minada. Me retiré un poco y mientras paseaba solo no pude contener las lágrimas:  “Dios mío, dime que debo hacer…”.
En este preciso momento arrivó no un arcángel sino un hombre pequeño, balbuciente, Pancrazio Soave quien le preguntó: “Es usted que busca un lugar para un laboratorio?”. “No, no un laboratorio sino un oratorio” . “No sé cuál sea la diferencia, de todas maneras conozco un lugar. Es aquí cerca, del señor Pinardi, venga a verlo.” Don Bosco caminó en diagonal los 300 metros que lo separaban del lugar (de sudeste a noroeste, por la calle que entonces se llamaba “Via della Giardiniera”) y se encontró delante una casucha de dos pisos.
El señor Pinardi le indicó un cobertizo detrás de la casa.. Hoy se encuentra en un ángulo al fondo de los edificios, y es desde este lugar que se desarrolló toda la obra de Don Bosco, convirtiéndose en el centro de la obra salesiana en el mundo. Actualmente podemos leer: Capilla Pinardi, pero entonces era sólo un local que servía a las lavanderas de la ciudad como depósito de la ropa a lavar. En la figura se ve la casa Pinardi obra del pintor Crida.

CAPILLA PINARDI

El señor pinardi hizo entrar a Don Bosco por una puerta posterior (donde hoy se encuentra la grande lápida al fondo) y le dijo: -“Este es el lugar para su laboratorio”. Y Don Bosco “Pero lo que yo quiero es hacer un Oratorio, una pequeña Iglesia donde pueda reunir mis jóvenes y rezar”. Mientras tanto miraba a su alredor, era sólo un cobertizo pobre, bajo apoyado al lado norte de la casa. Medía 15 por 6 m. Don Bosco dice: “Muy baja, no me sirve”. A lo que Pinardi responde: “Bien, haremos el piso medio metro más bajo y pondré puertas y ventanas. Me gusta la idea de tener una Iglesia en casa”. Don Bosco volvió corriendo donde había dejado los muchachos y gritó: “¡Alegraos, hemos encontrado el Oratorio. Para la Pascua nos reuniremos allá en la casa del señor Pinardi!”.
Don Bosco pagó 300 liras por un año, agregándo una pedazo, de terreno alrededor donde podían jugar los jóvenes.
El 12 de Abril era Domingo de Pascua 1846
Todas las campanas de la ciudad sonaban de fiesta. En la capilla Pinardi no había ninguna campana , pero estaba el corazón de Don Bosco que llamaba los jóvenes que arrivaban a centenares.
Actualmente la Capilla está dedicada al Cristo Resucitado para conmemorar aquel domingo de Pascua del 1846 cunado Don Bosco y sus muchachos entraron por primera vez, convirtiéndose en el primer punto de referimento estable.

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